¿Qué hacer en los descansos de trabajo?

¿Qué hacer en los descansos de trabajo? 

Pasar varias horas delante del ordenador, encadenar reuniones o atender tareas repetitivas puede hacer que la jornada laboral se vuelva agotadora incluso antes de llegar a mediodía. Sin embargo, muchas personas siguen viendo los descansos de trabajo como simples pausas para mirar el móvil o tomar un café rápido.  

Los especialistas en salud laboral llevan años insistiendo en que esos minutos tienen un valor mucho mayor. Bien aprovechados, ayudan a reducir la fatiga física y mental, mejoran la concentración y favorecen el rendimiento durante el resto del día. La clave está en saber qué hacer en los descansos del trabajo para recuperar energía de forma efectiva sin necesidad de dedicarles demasiado tiempo. 

Rutinas saludables para hacer en los descansos del trabajo 

Los descansos laborales no tienen por qué ser largos para resultar beneficiosos. Según recomendaciones de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), las pausas breves y regulares ayudan a prevenir la fatiga, reducir molestias musculares y mejorar el bienestar general durante la jornada. 

El problema es que muchas veces seguimos haciendo exactamente lo mismo que estábamos haciendo antes de la pausa. Si trabajamos frente a una pantalla, continuamos mirando otra pantalla. Si estamos sentados, seguimos sentados. Por eso conviene utilizar esos minutos para cambiar de actividad y permitir que cuerpo y mente se recuperen. 

Levantarse y mover el cuerpo 

Uno de los gestos más sencillos y efectivos consiste en ponerse de pie. Permanecer sentado durante horas provoca rigidez muscular, especialmente en la espalda, el cuello y las piernas. 

Durante el descanso se pueden realizar movimientos suaves que ayuden a activar la circulación. Girar los hombros hacia atrás, estirar los brazos por encima de la cabeza o caminar unos minutos por la oficina son acciones simples que ayudan a aliviar la tensión acumulada.  

Dar un respiro a los ojos 

La fatiga visual es uno de los problemas más frecuentes en entornos laborales modernos. Entre ordenadores, móviles y tabletas, muchas personas pasan prácticamente toda la jornada mirando pantallas. 

Una buena estrategia consiste en apartar la vista durante unos minutos y dirigirla hacia objetos lejanos. Mirar por una ventana o fijar la atención en un punto distante permite relajar los músculos oculares. 

También resulta útil parpadear con mayor frecuencia. Aunque parece algo automático, cuando nos concentramos delante de una pantalla solemos reducir el número de parpadeos, lo que favorece la sequedad ocular y la sensación de cansancio. 

Cambiar de ambiente durante unos minutos 

Otra forma de aprovechar los descansos de trabajo es abandonar temporalmente el lugar habitual de trabajo. Salir a una terraza, dar un paseo por el parque más cercano, acercarse a una zona común o simplemente caminar en otra zona ayuda a romper la monotonía mental. 

Los cambios de entorno estimulan el cerebro y permiten volver a las tareas con una sensación renovada de atención. Incluso unos pocos minutos de contacto con la luz natural pueden contribuir a mejorar el estado de ánimo. 

Por eso muchos expertos recomiendan evitar pasar toda la pausa en el mismo escritorio donde se está trabajando. 

Mantener una buena hidratación en los descansos de trabajo 

En ocasiones, el cansancio no está relacionado con la carga laboral, sino con algo tan simple como una hidratación insuficiente. Muchas personas pasan horas concentradas sin beber casi agua. 

Los descansos ofrecen una oportunidad perfecta para rellenar la botella, beber con calma y comprobar si realmente estamos cubriendo nuestras necesidades diarias de líquidos. 

Elegir snacks prácticos y equilibrados 

Además del movimiento y el descanso mental, la alimentación desempeña un papel importante durante la jornada laboral. Los snacks para llevar pueden ser grandes aliados cuando aparece el hambre entre comidas, siempre que se elijan con criterio. 

Las opciones más cómodas suelen ser aquellas que pueden transportarse fácilmente y consumirse sin preparación. La fruta cortada, los frutos secos en formatos individuales, los yogures, las galletas integrales o las barritas elaboradas con ingredientes sencillos son alternativas muy prácticas para la oficina. 

De la gama Vitalday tenemos las tortitas extra crunch aceitunas chupadedos, aptas para celiacos, elaboradas con aceite de girasol alto oleico y un delicioso sabor a aceitunas chupadedos.  

Entre descansos, cuando entra el hambre, la gama Zero aporta variedad de opciones, como los barquillos karamel speculoos zero sin azúcares añadidos, son deliciosos barquillos crujientes rellenos de crema sabor caramelizado sin azúcares añadidos.  

Mientras que las tortitas son siempre un buen tentempié para los descansos de trabajo. Un ejemplo las tortitas de maíz bio organic, hechas con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica y con aceite de girasol alto oleico, y sin gluten. 

Los formatos individuales tienen además una ventaja añadida: facilitan el control de las cantidades y permiten llevar el tentempié en el bolso, la mochila o el cajón del escritorio sin complicaciones. 

Crear una rutina de recuperación 

Muchas personas improvisan sus pausas cada día. Sin embargo, establecer una pequeña rutina puede hacer que resulten más eficaces. Por ejemplo, dedicar un minuto a estirar, otro a descansar la vista, dos minutos a caminar y uno más a hidratarse. 

Esta estructura sencilla ayuda a convertir los descansos de trabajo en una herramienta real de bienestar y no solo en una interrupción del trabajo. Son pequeños hábitos que, repetidos día tras día, pueden mejorar notablemente la experiencia laboral y la sensación de bienestar al terminar la jornada. 

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