¿Cómo puedo enseñar a compartir a mi hijo?

A edades tempranas, es normal que a los niños les cueste compartir sus juguetes, cuentos o incluso la atención de una persona querida. Todavía están aprendiendo a entender su mundo, a relacionarse con los demás y poco a poco a reconocer que no todo gira en torno a ellos y sus necesidades. Puede ser complicado este momento, pero no desesperes es totalmente normal cuando son pequeños. Además, la habilidad de compartir no es innata sino un aprendizaje que se va construyendo poco a poco con paciencia, ejemplo y acompañamiento.

Quizá te estés preguntando “¿cómo puedo enseñar a mi hijo a compartir?”, no te preocupes sigue los siguientes consejos y verás como poco a poco irás viendo resultados con sus amiguitos y familiares.

¿Por qué a los niños pequeños les cuesta compartir?

Entre los dos y los tres años es habitual que a los niños les cueste compartir. A esta edad, su forma de entender el mundo todavía está muy centrada en sus propias necesidades, deseos y experiencias, por lo que pueden interpretar los juguetes, los objetos o incluso la atención de los adultos como algo que les pertenece. Este pensamiento egocéntrico forma parte del desarrollo infantil y no debe entenderse como una actitud egoísta, sino como una etapa natural en la construcción de su relación con los demás.

Poco a poco, y gracias al acompañamiento adulto, los niños empiezan a comprender que conviven con otras personas, que existen turnos, normas, límites y emociones diferentes a las suyas. Más allá de dinámicas, o actividades para compartir, cuando queremos enseñar a los más pequeños a compartir, debemos respetar sus tiempos, ofrecer modelos positivos y ayudarles a identificar sus emociones y las de los demás. Con paciencia, juego y ejemplo, compartir deja de vivirse como una pérdida y empieza a formar parte de sus primeras habilidades sociales.

Beneficios de compartir para el desarrollo infantil

A medida que los niños van creciendo empiezan a comprender que forman parte de diferentes entornos sociales, como la familia, la escuela o su grupo de amigos. Durante ese proceso, aprender a compartir les ayuda a relacionarse mejor con los demás, respetar los turnos, colaborar y entender que las necesidades y sentimientos de otras personas también importan.

Por esta razón, compartir no es solo un gesto cotidiano, sino una habilidad social que aporta valores muy positivos durante la infancia. Te contamos los principales beneficios de enseñar a los niños a compartir:

Aprender a compartir favorece el desarrollo de la empatía de los niños

Compartir no es solo dejar un juguete o esperar a que un adulto te haga caso cuando esté con otro niño. También implica aprender a reconocer lo que otra persona puede querer, sentir o necesitar algo en ese mismo momento. A través de estas pequeñas situaciones del día a día, los niños empiezan a ponerse en el lugar de los demás y a comprender que sus emociones no son las únicas que cuentan. Enseñar a compartir a tus hijos es una forma de acompañarlos a desarrollar la empatía desde edades tempranas

Compartir les ayuda a relacionarse mejor con otros niños y niñas

Cuando los niños aprenden a compartir, también empiezan a practicar habilidades básicas para compartir con los demás: esperar turnos, escuchar, negociar, ceder en algunos momentos y expresar lo que quieren o necesitan sin imponerse. Todas estas experiencias son esenciales para construir relaciones más positivas tanto en casa como en el colegio, ya que les ayuda a jugar con otros niños y niñas, resolver pequeños conflictos y sentirse parte del grupo. Durante este proceso es importante también poner el foco en desarrollar formas positivas de comunicaros con vuestros hijos, ya que es super importante para su crecimiento y desarrollo social.

Compartiendo colaboran con otros como un equipo

Enseñar a los niños a compartir también les ayuda a entender que muchas actividades se disfrutan más cuando todos participan. Compartir materiales, repartir tareas o recoger juntos después de jugar son situaciones sencillas que les permiten practicar la colaboración y sentirse parte de un grupo. Así, aprenden que no siempre se trata de tener algo en exclusiva, sino de contribuir para que una actividad funcione mejor para todos.

Cuando los niños comparten también aprenden a respetar a los demás

Cuando los niños tienen que compartir sus juguetes con otros niños o hermanos, aprenden que hay unos turnos. Que deben tener paciencia y respetar el turno del otro niño hasta que le toque. Así que no solo aprenden a respetar a las personas sino también a respetar las normas y a ser justos.

Consejos para enseñar a tus hijos a compartir

Enseña a compartir a tus hijos dando ejemplo

Cuando te preguntas cómo enseñar a un niño a compartir piensas en técnicas, libros, juegos quizá, pero una de las formas más eficientes la tienes a mano, dar ejemplo. Tu hijo aprende observando cómo actúas en casa, especialmente en situaciones cotidianas. Puedes enseñarle a compartir con gestos sencillos, como repartir un postre, prestar algo que estás usando, ofrecer ayuda o esperar tu turno para hablar. Si ve que compartir forma parte de la rutina familiar y no aparece solo como una obligación dirigida a él, será más fácil que lo incorpore poco a poco en su forma de relacionarse.

Juegos para enseñar a compartir

El juego es una de las formas más sencillas de ayudar a los niños a interiorizar nuevos hábitos. Puedes proponer pequeños juegos para enseñar a compartir en casa, como practicar frases del tipo “¿me prestas tu juguete?” o “¿compartes conmigo tu merienda?”, jugar a juegos de mesa para aprender a esperar turnos o preparar una merienda para repartir entre todos. Por ejemplo, puedes darles varios packs individuales de galletas Hookies Shark y pedirles que los distribuyan entre sus hermanos, primos o amigos, de forma que todos tengan uno. Así practican el reparto, la espera y la idea de que compartir también puede formar parte de momentos cotidianos y agradables.

Que aprendan a diferenciar los juguetes suyos y los juguetes para compartir

Estamos hablando de las alabanzas de compartir, pero no tenemos que olvidar que es importante que los niños conozcan que también existe la propiedad. Como adultos lo sabemos bien. Hay objetos y prendas que son solo nuestros. Así que es importante que esto también lo tengamos en cuenta para que nuestro hijo no pierda su propia identidad. Por lo tanto, hay juguetes que son solo suyos y otros que son para compartir.

Refuerzo positivo que enseñe a los hijos a compartir

Esto quiere decir que cada vez que nuestro hijo realice bien el acto de compartir, podemos reforzar esta acción positiva alabándole por hacerlo bien. Pero si tu hijo se enfada y tiene una pequeña rabieta por compartir, no desesperes. Al principio es normal que les cueste. Debemos tener paciencia y seguir enseñándoles que es bueno compartir.

Tomar decisiones en conjunto

No decidamos todo solos. Cuando haya que decidir una salida familiar, aprendamos a tomar la decisión en familia y que aprendan que algunas veces elige qué hacer la mamá, otras veces el papá, en otras los hermanos… ¡Es un ejemplo! Esto les ayuda a trabajar en equipo. Si, además, los apuntas a actividades deportivas de grupo, aprenderán también estos valores. Por ejemplo, con el fútbol aprenden a que no pueden acaparar la pelota. Como equipo cada uno tiene unas tareas y solo colaborando entre todos se consigue el objetivo.

Esperamos que estos consejos sobre cómo enseñar a compartir te ayuden a mostrar a tus hijos la importancia de este aprendizaje en su día a día. Recuerda, comparte este artículo si crees que puede ayudar a otros padres.

Fuentes de referencia:

Review ¿Cómo puedo enseñar a compartir a mi hijo?.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Se debe poner una puntuación

Comentar

¡Suscríbete a nuestra
newsletter!

Ofertas exclusivas y todas las novedades directamente en tu email