Resiliencia: las habilidades de una persona resiliente

Nietzsche decía: “Quién tiene un porqué para vivir, encontrará un cómo”, este concepto es el que marca la capacidad de resiliencia de una persona. Resiliencia significa “poder adaptarse a las desgracias y dificultades de la vida”, lo que lo convierte en uno de los conceptos más buscados de la psicología positiva en la actualidad.  

Lógicamente, disponer de esta capacidad no hará que los problemas desaparezcan, pero sí te dará la capacidad de ver la vida desde otra perspectiva. 

Todos tenemos problemas a lo largo de nuestra existencia, pero no reaccionamos de la misma manera. Perder un trabajo, la muerte de un ser querido, el fin de una relación o padecer de una enfermedad, son algunas de las situaciones más duras que podemos atravesar.  

¿Cuáles son los puntos fuertes de estas personas? ¿Es posible convertirse en una persona resiliente? ¿Qué hay que hacer para lograrlo? Aquí te daremos todos los detalles que necesitas saber. 

  

¿Cuáles son las claves o puntos fuertes de una persona resiliente? 

Una persona resiliente, o que trabaja para serlo tiene una serie de características a destacar. 

  1. Capacidad de adaptación: Son varias las características a destacar de una persona resiliente, siendo la capacidad para adaptarse a situaciones difíciles la más importante. Esta capacidad podrá ayudar a disminuir el estrés asimilando mejor un hecho negativo. Adicionalmente, la resiliencia es de gran ayuda para protegerse contra diferentes afecciones mentales, tales como la depresión y la ansiedad, que en la sociedad actual son patologías lamentablemente cada vez más comunes.
  2. En un momento complicado, estos seres humanos suelen buscar apoyo en amigos, familiares o su psicólogo de confianza, ya que transitar un escenario complicado sin ayuda es realmente muy complejo. 
  3. Capacidad de autoconocimiento: Una persona resiliente tiene un enorme autoconocimiento, por lo que saben a la perfección cuáles son sus fortalezas y debilidades. Esto les permite trazar metas más objetivas y realistas, evitando así las decepciones. El autoconocimiento nos permite mejorar la capacidad de reconocer y expresar nuestras emociones reales. 
  4. La empatía: Otro factor clave para una persona resiliente es la empatía con el otro, siendo capaces de entender muy bien a las demás personas y ponerse en sus zapatos. Cuando tenemos empatía, el flujo de dar y recibir afecto en las relaciones con los demás es mayor, lo que incrementa nuestra red social de apoyo que nos ayudará a ser más resilientes. 
  5. Conciencia del presente: Al mismo tiempo, alguien que es resiliente, es perfectamente consciente de que está viviendo el presente. Por lo tanto, no lo amenaza su pasado ni tampoco le genera incertidumbre el futuro. Esta cualidad hace que estas personas vivan cada momento al máximo, disfrutando hasta de los más mínimos detalles. 
  6. Flexibilidad: Las personas resilientes también son flexibles, de esa forma no se conforman por alcanzar solo una determinada meta. Pero el hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas continuamente. Al contrario, si algo les distingue es su capacidad de lucha, pero cuando esta deja de tener un sentido, pueden cambiar el rumbo sin necesidad de sentirse mal. 
  7. Tolerancia a la frustración y a la incertidumbre: Las personas que tienen esta cualidad, son más tolerantes a la frustración y a la incertidumbre. Eso les hace vivir con menos tensión emocional y física. El deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestras vidas es una de nuestras principales fuentes de tensiones, por eso solemos tolerar mal la incertidumbre. Puedes descubrir consejos para cuidar tu mente en nuestro artículo. 

 

¿Cuáles son los beneficios de practicar la resiliencia? 

Las personas resilientes tienen varios aspectos valiosos en su personalidad, debido a que son hombres y mujeres que se adaptan a la perfección a situaciones desfavorables que todos pasamos en esta vida.  En primer lugar, al confiar en el apoyo del otro para momentos difíciles y tener una gran empatía, estamos en presencia de seres muy queridos por su entorno. 

Además, una persona resiliente tiene la cualidad de vivir el hoy, con todo lo que ello implica. A muchos nos angustia la incertidumbre del futuro y a varios su pasado los condena y no los deja avanzar. Pero, a estas personas esto no los afecta, porque son conscientes de que lo único que importa es “el presente”. Al mismo tiempo, tienen una gran tolerancia a la frustración, por lo que conviven con los errores que todos cometemos. Esta cualidad los hace también flexibles con sus metas, las cuales pueden cambiar ante determinadas situaciones.  

Por último, entre los principales beneficios de practicar la resiliencia, encontramos que estos hombres y mujeres viven con mucho menos estrés y eso conlleva un aumento de su eficacia y de su eficiencia. 

 

Consejos para ser una persona resiliente 

Una persona no nace con resiliencia, esta forma de ser se va adquiriendo con el paso del tiempo, especialmente durante la adolescencia, momento en el que empezamos a entender qué es realmente la vida. También, aquellos que han pasado por varias experiencias traumáticas pueden desarrollar esta cualidad. 

Hay varios consejos que dan los especialistas para poder adaptarse a las desgracias y dificultades que lamentablemente todos tenemos: 

  • Construir relaciones fuertes y positivas con familiares y amigos. Puede traerte el apoyo y la aceptación que se necesita para ser fuertes en momentos delicados.  
  • Mantener la esperanza y el optimismo de que todo va a mejorar, por más duro que sea el contexto, es también muy importante para lograr ser una persona resiliente.  
  • Por otra parte, si eres una persona proactiva, esto será de gran ayuda porque te va a convertir en alguien mucho más resolutivo ante cualquier situación.
  • Por otra parte, es importante hacer cosas que nos gusten y descansar bien, ya que son dos aspectos que impactan positivamente en la vida de todos. 

 

Debemos hacer que cada día tenga sentido, que nada pueda con nuestro optimismo diario. Practica la resiliencia dedicándote un tiempo a ti mismo como explicamos en este artículo.